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¿QUE ES LA MEDIACIÓN?

Para los efectos de la Ley 20286, se entiende por mediación aquel sistema de resolución de conflictos en el que un tercero imparcial, sin poder decisorio, llamado mediador, ayuda a las partes a buscar por sí mismas una solución al conflicto y sus efectos, mediante acuerdos
La Mediación en Chile a partir de septiembre de 2009 es obligatoria para los temas de Alimentos, Relación Directa y regular y Cuidado personal. El tribunal deriva a un Centro de Mediación Licitado estas materias y por lo tanto es un paso previo a la judicialización.

¿QUE SE HACE EN UNA MEDIACION?

Las partes a través de una conversación guíada por un tercero imparcial, el mediador, busca llegar a un acuerdo. En caso de existir este acuerdo, el Mediador Acreditado ante el Ministerio de Justicia, redacta un Acta que las partes firman y esto una vez ingresado al Tribunal, es aprobado por el Juez de Familia adquiriendo así, la calidad de sentencia. En otras palabras, son las partes las protagonistas del sistema, pues son éstos quienes deciden de manera libre, voluntaria y en igualdad de condiciones los acuerdos.

La mediación ofrece grandes ventajas

No requiere ir previamente al tribunal de Familia a realizar una demanda
No requiere costear abogados y por ende las costas que trae una judicialización de los asuntos.
Es rápida, pues dependerá de la voluntad de la partes el tiempo que se invierta en la Mediación.
Es GRATUITA para todas las personas que acrediten un ingreso menor a $800.000 per cápita.
Es atención personalizada en donde la partes son individuos con posiciones e intereses legítimos a los que se escucha y se les respeta en su diversidad.

En otras palabras la Mediación Privada es EFICIENTE, ECONOMICA Y RAPIDA
Los asuntos a mediar son Alimentos - Relación Directa y Regular(Visitas) y Cuidado Personal
Los principios que rigen la mediación


Igualdad: El mediador se cerciorará de que los participantes se encuentren en igualdad de condiciones para adoptar acuerdos. Si no fuese así, propondrá o adoptará, en su caso, las medidas necesarias para que se obtenga ese equilibrio. De no ser ello posible, declarará terminada la mediación. Voluntariedad: por el que los participantes podrán retirarse de la mediación en cualquier momento. Si en la primera sesión, o en cualquier otro momento durante el procedimiento, alguno de los participantes manifiesta su intención de no seguir adelante con la mediación, ésta se tendrá por terminada.


Confidencialidad: El mediador deberá guardar reserva de todo lo escuchado o visto durante el proceso de mediación y estará amparado por el secreto profesional. La violación de dicha reserva será sancionada legalmente. Nada de lo dicho por cualquiera de los participantes durante el desarrollo de la mediación podrá invocarse en el subsiguiente procedimiento judicial, en caso de haberlo. Con todo, el mediador quedará exento del deber de confidencialidad en aquellos casos en que tome conocimiento de la existencia de situaciones de maltrato o abuso en contra de niños, niñas, adolescentes o discapacitados.


Imparcialidad: Los mediadores serán imparciales en relación con los participantes, debiendo abstenerse de promover actuaciones que comprometan dicha condición. Si tal imparcialidad se viere afectada por cualquier causa, deberán rechazar el caso, justificándose ante el juzgado que corresponda.


Interés superior del niño: El mediador velará siempre para que se tome en consideración el interés superior del niño, niña o adolescente, en su caso, pudiendo citarlos sólo si su presencia es estrictamente indispensable para el desarrollo de la mediación.


Opiniones de terceros: El mediador velará para que se consideren las opiniones de los terceros que no hubieren sido citados a la audiencia, a quienes también podrá citar.

Consulte y evite judicializar sus problemas